En la Unidad Educativa Nacional "13 de Mayo" del Distrito de Pailón trabaja la Profesora Martha Jiménez Casanova. En esta gestión escolar le asignaron el primer curso, desde ese momento no dejó de mostrar su preocupación, se reunió con sus colegas de los paralelos, planificaron y elaboraron material de manera conjunta.
“Durante los primeros días para la enseñanza del código alfabético fueron mi martirio, por poco no salía llorando” nos manifiesta Martha, “cuando repartía lotas con letras del alfabeto, era un caos, rompían, tiraban por el suelo, formaban cualquier cosa, menos la palabra que se les pedía”. Continuó diciendo, “No entendían cual era su utilidad. Pero, ¡no me di por vencida!”.
Después de una semana retorné a la escuela, encontré a Martha con una sonrisa en sus labios y muy contenta me comentó, “¡por fin!... los niños utilizan adecuadamente las lotas y forman palabras, además discuten sobre su significado antes de escribirlas”.
Y pregunté ¿cómo se siente después de cuatro meses de trabajo? Ella contestó: “Feliz como ningún otro año, me costó mucho trabajo, es dormir picando papel y despertar picando papel, pero vale la pena”, Explicó, que los materiales elaborados por ella le facilitan en gran medida el desarrollo del proceso didáctico para la enseñanza del código alfabético propuesto por el Centro Andino. Luego añadió, “tengo dos niños que me quitan el sueño, no estoy encontrando la forma como enseñarles no quisiera dejar ningún niño a repetir el curso”.
Cuenta también que un padre de familia, había dejado el periódico sobre la cama y sorprendió a su hijo leyendo el titular de un periódico, este pensó que estaba adivinando, y le dijo que leyera otro titular, el niño leyó con mucha tranquilidad y seguridad. Al día siguiente fue a la escuela para compartir este su asombro a la maestra, porque ninguno de sus hijos había aprendido a leer en tan poco tiempo y aprovechó para consultar ¿cómo puede ayudar a su hijo? Y para su mayor sorpresa se encontró con más de un padre de familia admirados por esta misma situación que pasaban sus hijos.
Martha, demuestra que el compromiso con nuestro trabajo puede vencer cualquier dificultad, ello implica necesariamente dedicarle tiempo, para planificar, elaborar material, buscar alternativas, apropiarse de nuevas maneras para enseñar a leer y escribir y ante todo ponerle voluntad y perseverar.