Historias exitosas

¡Así se escribe mi nombre!

Por: Maria Loreto Jara

“Es una verdadera  hazaña que ponga atención  aunque sea por unos minutos”

Este año, Dany García,  maestra de primer año se ha encontrado con un curso muy numeroso y con alumnos inquietos, especialmente un niño de seis años  llamado Jairo Llasir Herrera. Un día  la maestra me dijo - “le cuesta mucho permanecer sentado y es una verdadera  hazaña que ponga atención  aunque sea por unos minutos”-.

Dany es una maestra con experiencia y con un buen dominio de aula…pero este niño  esta poniendo a prueba su paciencia.
Empezó a aplicar la propuesta del Centro Andino para la enseñanza del código con un poquito de inseguridad, pero,  poco a poco fue dándose ánimo.


Inició el  textuando de  aula y con ayuda de los padres hizo porta lotas.  Al principio Jairo no tomaba en cuenta las lotas y no le interesaba trabajar con ellas. Dany no tenía muchas esperanzas en él.
Hicieron el convenio de buen comportamiento en el aula y para sorpresa de Dany fue una actividad que a Jairo le gustó, puso atención e incluso participó. Pegaron el convenio en la pared dándole gran importancia ya  que había sido un compromiso al que todos aportaron y se comprometieron a cumplir.

Esto de alguna manera ayudó a Jairo, al pensar que su comportamiento importaba a la maestra y a sus compañeros.


Cuando llegaron los cuadernillos del Centro Andino para la enseñanza del código y tuvo que firmar cada niño  para recibir el suyo,  Jairo tuvo gran temor  ya que apenas podía escribir su nombre. Haciendo un gran esfuerzo y preguntando a la maestra, logró escribir algunas letras.  Esto le motivó a acercarse a las lotas y de pronto ahí estaba tratando de formar su nombre. - Profe profe ¿así es mi nombre? - A Dany le dio gran alegría  ver a Jairo que se interesaba por algo y,  aprovechando esta situación de trabajar con el nombre hizo que este niño se motivara a aprender. Ahora esta más tranquilo y se alegra cuando logra  descubrir las palabras escondidas y escribirlas en su cuaderno. Su gran realización es cuando con una sonrisa y ojos brillantes de alegría muestra la escritura de su nombre diciendo:
¡Así se escribe mi nombre!