Historias exitosas

¡Un ejemplo vale más que mil palabras!

Por: Martha Durán Tapia

“Un directora que con el ejemplo trata de reflejar el cambio que quiere transmitir a sus colegas ”

La unidad educativa Nuestra Señora de Fátima, que forma parte del programa de escuelas lectoras, es la escuela donde trabaja la directora que me inspiró a escribir y compartir esta historia. Está ubicada al norte de la ciudad de Santa Cruz, en la localidad de Warnes, (B/Alfredo Vaca Diez, Zona Este de la circunvalación que rodea al pueblo). Es de infraestructura pequeña (cuatro aulas), atiende en dos turnos a niños de 1ro. a 8vo., que son hijos de familias humildes, en su mayoría trabajadores zafreros y soyeros.

Son cuatro las docentes de la escuela que fueron capacitadas el año 2006. Desde que las conocí, hace apenas dos meses, me llamó la atención Rosario, la directora encargada. Es a primera vista una mujer con carácter firme, bastante sería, pero con un carisma especial que inspira confianza. La veo llegar siempre con paso resuelto y enérgico, su sombrerito blanco y su fólder repleto de papeles bajo el brazo, dispuesta a iniciar prontamente el trabajo. En una de las conversaciones que solemos mantener, me comentó que antes centraba su trabajo en mejorar la infraestructura y gestionar apoyo de la comunidad, pero desde que pasó a ser parte de las escuelas lectoras procura centrar más su mirada en el apoyo pedagógico a sus docentes. Así, expresó:

“…Uds. me han dado las herramientas para poder acompañar a mis colegas en su proceso de consolidación de aprendizajes, ellas saben que cuando ingreso al aula, siempre es con la mirada puesta en la valoración de las actividades…tenemos las puertas de las aulas abiertas, sin temor a que nos observen…y retroalimenten…hay buena predisposición par aprender…”

La profesora Ñatita, como de cariño la llaman, tiene bien claro que para mejorar la calidad educativa de su escuela, cuyo eje es el desarrollo de capacidades de sus niños para ser lectores críticos de su realidad, debe lograr un trabajo sistemático e integrado con los docentes de los tres ciclos y contar con el apoyo de los padres de familia. Por eso, en el mes de abril iniciaran las rondas de GIAs de estudio y visitas entre pares. Recordando una marcha de padres (solicitando mejoras en la escuela), comenta:

“…hemos animado con mucho esfuerzo a los papas a dar su opinión y a defender sus derechos… eso es mal visto por muchos…prefieren tenerlos callados y sumisos… Por eso, queremos desarrollar la capacidad critica en los niños, para que hablen sin temor y defiendan sus ideas…”

Ella rescata el apoyo del Centro Andino para lograr estos cambios, porque facilitó buenas herramientas que permitieron lograr mejores desempeños de sus niños en la lectura y escritura, pero sostiene que esto no basta, que se necesita dos elementos esenciales para ver verdadero cambio en las aulas:

“….el amor, amor al trabajo, amor a los niños… y lo segundo hambre por saber…avanzar hacia la verdadera calidad educativa que es un proceso lento… por más buenas que sean las estrategias que conozcamos si no ponemos verdadero amor y pasión en lo que hacemos siempre será una sobrecarga de trabajo, solo una obligación…”

Comentó que en un principio encontró mala actitud, apatía, la cultura del mínimo esfuerzo bien arraigada en sus colegas, pero que esto logró superar con mucho esfuerzo. ¿Cómo logró cambiar esta realidad? Con mucha satisfacción expresó:

Pues un ejemplo vale más que mil palabras, intento que mi trabajo refleje el cambio que quiero transmitir a mis colegas. Las visitas entre pares y pasantías son una excelente forma de llegar a ellas a través de la práctica real, así ha sido como Uds. me convencieron…eso marca la diferencia del Centro Andino con otros programas de capacitación…”

Su liderazgo es muy notorio frente a sus colegas, quiénes están muy satisfechas y contentas con su trabajo. Una de ellas comentó: “…cuando se le sugiere algo a la profesora Ñatita siempre mejora la idea, la enriquece…”. Esa cualidad es la que distingue a Rosario, su claridad de ideas, sus ganas de trabajar y aprovechar de la mejor manera el tiempo, su amor y pasión por el trabajo, su compromiso con la calidad del aprendizaje de los niños y niñas. Así, alimenta su hambre de saber, recoge sugerencias y emprende el camino hacia la verdadera calidad educativa en su escuela.

 

 

 

“Lo he visto en la práctica, me convenció y lo probé con mis chicos”

  Elaborado por: Martha Durán Tapia
Fecha: 21 de septiembre del 2008
 

Lo significativo del trabajo de Evelyn es haber desarrollado la “enseñanza directa” de las estrategias de comprensión lectora a sus alumnos (formulación preguntas, inferencias, el resumen y organizadores gráficos) en las diferentes materias que dicta, dando énfasis a la expresión oral a través del uso de algunas técnicas de trabajo grupal y exposiciones. Ella comentó que primeramente introdujo una a una las estrategias en las clases sobre valores siguiendo los pasos propuestos por el CECM (explicación, ejemplificación, práctica guiada y la práctica independiente), siendo así que sus alumnos pudieron ver su funcionamiento y luego hacer uso de ellas en el estudio de las demás materias. Este proceso lo había observado un día desarrollar a Rosario con sus niños y le había dejado muy convencida de que sí funciona. “…lo he visto en la práctica…  me convenció y lo probé con mis chicos”, comentó.

Esta práctica, según expresó Evelyn, ha sido clave para que sus alumnos mejoren muchísimo sus habilidades de lectura y poder entender la información presentada en los textos de estudio.

Evelyn, además, desarrolla un proceso didáctico muy claro, donde es común observar espacios en que estimula a sus alumnos a expresar sus conocimientos previos sobre un tema de estudio, la reflexión a través de preguntas y repreguntas, la conceptualización y la aplicación de lo aprendido. Esto hace que sus clases sean bastante participativas e interactivas; además de mantener a su grupo atento con dinámicas para iniciar o evaluar sus clases. Un día me comentó muy entusiasmada:

“…cuando avanzo una temática parto de lo que ellos saben, procuro darles lo necesario en teoría y refuerzo más la parte practica…me interesa que tengan claro qué, por qué y para qué están aprendiendo algo, así muestran  mayor interés en el trabajo…”

Por otra parte, es interesante observar como mantiene la disciplina, el cumplimiento y el ritmo de  trabajo en el grupo. Cuando tiene que arreglar algún problema de comportamiento de uno de sus alumnos, lo interesante es que de manera muy sutil utiliza los “mensajes yo”, en que comunica muy claramente lo que ella está sintiendo por la conducta del alumno y las consecuencias de esa acción para la clase. Si los chicos no cumplen con un trabajo, suele decirles: “En la vida no siempre hay dos oportunidades, deben hacer lo mejor que puedan hoy, dando todo de sí…”

Ella reconoce que este aprendizaje lo adquirió del ejemplo práctico de su directora. Así lo afirmó: “un pilar importante en este cambio es el liderazgo pedagógico de Rosario, que para mí es mi maestra y referente inmediato”.

Después de la conversación quede convencida de que nosotros solo somos uno de los tres elementos que se necesitan para lograr un verdadero cambio en la práctica de los docentes; el segundo es el deseo personal como profesionales de seguir aprendiendo; y el tercero, y más importante, el apoyo pedagógico de sus directivos.